La inspiración

Hace bastantes años, cuando cumplí los 18 años, como casi todas las personas de mi edad me apunté para sacarme el carnet de conducir. Después de pasar el costosísimo examen tanto teórico como práctico, al fin en una carta me llegó el famoso carnet definitivo. Cuando lo observé, vi que algo no cuadraba; en el lugar de la nacionalidad ponía A.R.Y Macedonia.

Obviamente se habían equivocado. Lo que sí me dio curiosidad fue por saber cuál era ese país del que me habían adjudicado la nacionalidad. ¿Macedonia existe? ¿Macedonia dónde está? Así que busqué en Wikipedia y descubría que sí, que era un país desde 1991 (coincidiendo con mi año de nacimiento), pero no era la Macedonia que yo pensaba, esa en la que Alejandro Magno había crecido —sí, yo cuando pienso en él veo a Colin Farrel y sí, también pienso en que Angelina Jolie no debería haber hecho de madre y que habría sido un puntazo ver ese menage a trois junto con Jared Leto—.

Era la otra Macedonia, la del territorio que anexionó Alejandro, y los Romanos juntaron ambas bajo el mismo nombre. Lo que ocurre a partir de la edad media es una sucesión de disputas por el control del territorio, pasando por Bulgaria, el imperio Otomano y otros pueblos de los Balcanes, hasta que en 1991 consiguen la independencia.

Pero en Grecia ya había una zona llamada Macedonia (la original), y empezó otra disputa por el nombre que no se zanjó hasta 2019. Antigua República Yugoslaba de Macedonia, esas eran las siglas del país. Ahora República de Macedonia del norte.

¿Y a qué viene todo eso? A que la inspiración puede llegar en cualquier momento, con cualquier situación. Yo podría haber cogido esa idea inicial para una novela, hay cientos de posibilidades —que no descarto en usar en un futuro—. Me hace mucha gracia cuando alguien se entera de que soy escritora y me dice la mítica frase de: pues yo tengo una idea brutal para una novela.

¿Sólo una?

Yo tengo cientos. Miles. Tengo más ideas que minutos libres. La inspiración llega, tarde o temprano, o sales a buscarla.

Y a falta de todo eso, entras en Wikipedia.

PD: tuve que pedir hora a la Dirección General de Tráfico para que me cambiasen el carnet, y no me dejaron conservar el defectuoso. Cuando acabe la opo, pienso viajar a Macedonia (las 2😉).

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