Críticas y críticas

No sé si os ha pasado alguna vez eso de buscar opiniones o críticas de alguna película, serie o libro, y encontraros con algo que traspasa la mera opinión o un análisis constructivo o una crítica en sí misma.

Me refiero al hecho de que la persona que lo escribe haya decidido coger todos los puntos débiles de la obra y contarlos con sátira, ridiculizando el objeto del análisis, luciéndose igual que si estuviera escribiendo alguna escena graciosa de una obra de teatro.

A mí personalmente me gusta leer opiniones sinceras, siempre desde el respeto y nunca, jamás voy a cuestionar una opinión subjetiva. Pero esto no es solo una opinión, esto es excederse en ella. No me importaría leer algo parecido si supiera que es una tira cómica o satírica, o un programa de humor donde se burlan de todo, pero parece que este tipo de críticos tienen una pluma muy afilada y muy precisa acerca de con quién usar la ironía.

Ridiculizar no es opinar, y más cuando tratan a la vez de ensalzar su propio ingenio.

Me pasó con una película. Leí una crítica espantosa que aspiraba a hacer reír al lector, con un análisis y unos parámetros comparativos bastante surrealistas. Fui al cine a verla, y me encantó. Era una comedia romántica como unos diálogos ingeniosos, actuaciones correctas y situaciones divertidas, perfecta para pasar un buen rato y desconectar. No pretendía ser la película del año ni hacerte reflexionar.

Sin embargo, parece que aquel crítico de cine no pilló la idea y tenía expectativas de ir a ver el futuro premio Óscar a la mejor película, cuando ni siquiera el título daba pie para que pudiera hacerse tal idea.

Eso también me suele pasar con los libros. A veces leo reseñas que no se ajustan para nada al tipo de libro que se ofrece. Me da la sensación de que la gente no se fija en las categorías ni en las sinopsis. Y también me da que algunos libros se venden como cosas que no son.

Creo que es importante escoger qué leer, qué ver y enfocar la crítica hacia la finalidad para la que está pensada.

No todo el mundo quiere leer a Proust, señores.

Si te gustaron Los Bridgerton…

Si no he leído esta frase unas cincuenta veces desde que salió la serie anunciando cualquier tipo de libro ambientado en la época de la regencia o la época victoriana en Inglaterra, es que lo he soñado. Y no, efectivamente, está en casi toda publicidad de los libros de corte de romance histórico.

Los he leído de sagas que no tienen nada que ver, solo la época, o el lugar (Londres), de autoras que tienen un estilo muy distinto a Julia Quinn.

Está claro que los Bridgerton se han convertido en un fenómeno desde que salieron en Netflix y Shondaland les dio un giro multifacético y magnético, pero de ahí a compararlo todo a ellos hay un abismo.

En primer lugar, porque la misma serie tiene ya grandes diferencias con los libros (al menos la primera temporada con el primer libro). Los demás ya se verá.

Como escritora de novela de romance histórico desde antes de que se produjeran Los Bridgerton, diré que sí, que en un primer momento me cansó bastante (y además me pareció que reducir la opinión de la gente al género a esa serie era una atrocidad habiendo otras autoras que, a mi parecer, le daban mil vueltas a Quinn, como Lisa Kleypas. LA KLEYPAS que es una institución por favor) y me revelé a la tendencia silenciando la palabra Bridgerton en Twitter.

Pero luego me calmé y me dije a mí misma que ir en contra de la moda pasajera no me aportaría nada, que luchar en contra de la opinión popular y generalizada solo haría que me construyera a mí misma un iglú y me encerrara en él. Que era como luchar contra un tifón —inútil y ridículo—. Y, vaya, si yo soy escritora de novela romántica histórica y los Bridgerton han puesto de moda este género, ¿no debería ser algo positivo? #ojalá

Así que voy a subirme a ese carro. No, me niego a poner esa frase de «Si te gustaron los Bridgerton…» pero sí que haré un reclamo parecido y me subiré a la ola de una manera, quizás, más disimulada (escribiendo este post, por ejemplo).

Así que ahí va: tengo nueva saga de romance histórico. Es de regencia, como los Bridgerton. No, no transcurre en Londres sino en Brighton. Y son 2 famílias las protagonistas, los Corbyn y los Cavendish. Y la saga va de los 7 pecados capitales. Ah, y no soy la única autora, en esta aventura tengo unas compañeras y amigas estupendas que me acompañan.

¿Te unes a nosotras?

#fansdelosBridgertonvenid

Propiedad Intelectual

¡Buenas a tod@s!

Tal y como prometí, aquí os dejo una guía para dummies sobre propiedad intelectual que creo que todo autor debería conocer, tanto si quiere publicar cosas de forma gratuita en cualquier web o página tipo Wattpad, autopublicar en Amazon o publicar con editoriales. Espero que os sirva 🙂

LEGISLACIÓN BÁSICA

Lo primero que hay que saber es cuál es la legislación aplicable para la protección de tu obra y qué ley regirá los contratos que firmes con ella. La propiedad intelectual en España se regula por la Ley 1/1996 de Propiedad Intelectual.

¿QUÉ SE PROTEGE?

Toda creación humana original. En España, a diferencia de otros ordenamientos jurídicos como los anglosajones donde rige el COPYRIGHT, su tendencia es proteger la obra como si fuera una extensión de la propia persona, por eso los plazos de duración son más largos, en concreto durante toda la vida del autor y 70 años más. Tras ese plazo, la obra pasará a ser de dominio público.

¿CÓMO SE PROTEGE?

Creo que en general hay una idea errónea de que la autoría solo se demuestra o la única prueba admitida es la inscripción en un registro público. No, para probar la autoría se admite todo medio de prueba en derecho. Si se inscribe en el Registro de la Propiedad Intelectual, el autor tendrá un medio de prueba privilegiado. Da publicidad frente a terceros de quién es el autor de esa obra. Eso no quiere decir que esa prueba pueda destruirse ante un procedimiento.

Actualmente han proliferado otro tipo de registros no oficiales como SafeCreative. Pero ese registro, ¿qué es y qué ofrece? ¿Es equivalente al Registro de la Propiedad?

No.

Son registros de carácter privado, nada más. Si una misma obra está inscrita en el Registro de la Propiedad y en SafeCreative, los tribunales le darán más valor a la primera porque es un medio de prueba privilegiado. Lo cierto es que no existe jurisprudencia suficiente al respecto. Añadir que en base a la nueva Ley 6/2020 de servicios electrónicos, los certificados que emita este tipo de registro no son cualificados, y por lo tanto su valor será igual que el de cualquier documento privado. Si nos vamos a la LEC (326.2), encontramos que los documentos privados cuando se impugnan, quien los haya presentado deberá probar su eficacia. En cambio, otro tipo de documento público o cuando el servicio sea cualificado (como es el RPI) será al revés, quien lo impugna deberá probar que no es válido.

PÁGINAS WEB/WATTPAD

Si es seguro escribir cosas en este tipo de redes, diré que no.

Pueden copiarte, coger el material y usarlo. Es muy difícil evitar el plagio y muy costoso demostrarlo; hay que ir por la vía judicial. Mi recomendación será siempre no colgar material gratuito porque todo lo que esté expuesto al público puede plagiarse.

¿Que también las obras publicadas en digital y en papel pueden serlo? Sí, claro que sí, pero que alguien se lucre con ello es menos probable. Más que nada porque todas las plataformas como iTunes, Amazon etc, tienen programas informáticos que detectan si alguien quiere subir un contenido igual a otro ya publicado. Así que si a alguien se le ha ocurrido transcribir el último bestseller de Nora Roberts y venderlo por Amazon, que desista antes de intentarlo.

DERECHOS DE AUTOR

La autoría tiene dos tipos de derechos inherentes; los personales (la paternidad de la obra) y los patrimoniales (el poder de disposición sobre ella). Esta disposición tiene varios derechos como el de divulgación, reproducción, distribución, comunicación pública y transformación. Así que o:

  1. Puedes explotar tú mismo tu obra (autopublicación)
  2. Puedes ceder estos derechos a un tercero para que lo haga (publicación tradicional)

En el caso de hacer el número dos, esta cesión se realiza mediante el llamado CONTRATO DE EDICIÓN. Este contrato está regulado en la LPI 1996 y debe tener ciertos requisitos como estar siempre por escrito, identificar a las partes, la autoría (nombre o pseudónimo), el territorio de la cesión, el tiempo y la remuneración entre otros. ¿Y quienes son? La editoriales.

EDITORIALES

Son las empresas que se dedican a explotar estos derechos de autor. Ponen la obra a disposición público, la distribuyen, la reproducen. Los contratos suelen ser estándares a menos que estés en poder de negociar, cosa que o bien hacen los agentes editoriales o los grandes autores que se pueden permitir elevar los porcentajes. Yo siempre aconsejo leer muy bien el contrato —bueno, todos los contratos jajaja— y buscar la editorial y su entidad jurídica.

Publicar con editoriales pequeñas he llegado a la conclusión de que es jugar a la ruleta, puede salir muy bien o muy mal. Normalmente y según mi experiencia, las editoriales grandes y las consolidadas que tienen un buen entramado no dan tantos problemas. Las pequeñas, como otras empresas, quiebran con más facilidad porque no tienen grandes capitales detrás. Y reclamar pagos a pequeñas editoriales es farragoso, primero porque hay que ir por la vía judicial, y segundo porque el importe que te deben suele ser menor a los honorarios que cobra el abogado. Y ellos lo saben. Así que el autor es claramente la parte vulnerable de la ecuación.

OTROS DERECHOS

Es posible que la explotación de los derechos varíe, no sea solo la distribución en formato ebook o en papel sino que haya otros como los audiolibros o las traducciones con terceros. En ese caso el contrato deberá contener esa cláusula. ¿Y si no está? Entonces si te interesa, pide añadirla. De lo contrario, si solo cedes los derechos de explotación en digital, la editorial no los tendrá en papel y podrás hacerlo tú.

DISPOSICIONES FINALES

Termino dejando por aquí una información muy útil tanto si sois autores como traductores, y es la asociación de CEDRO. Es gratuita y siempre envían información muy útil, así como ofrecen servicios gratuitos como la retirada de páginas web piratas.

https://www.cedro.org

Eso es todo, amigos 🙂 espero que la información os sea de utilidad, cualquier duda o comentario es bienvenido.

The Bold Type

Hace unas semanas vi en Netflix una serie nueva, The Bold Type, y ante mi orfandad tras finalizar Sweet Magnolias y a falta de serie de cabecera antes de irme a dormir, me lancé a ella.

Leí en algunos artículos que la mencionaban como la nueva Sex and the city, o el nuevo fenómeno después de la controvertida Girls.

Después de ver la primera temporada, diré que ni lo uno ni lo otro. Discrepo en que sea tan refrescante y rompedora como lo fue Sex and the city en su momento, y tampoco es tan realista como Girls.

Y es que a la serie le falta algo, le falta chispa, le falta eso por lo que quieras seguir episodio detrás de episodio, le falta que tires la almohada al televisor y digas «¡pero qué c***** te pasa!».

Le falta villanos. Y con eso no me refiero a que aparezca la típica madrastra con la manzana envenenada o a Úrsula queriendo apropiarse del tridente. No. Me refiero a personas que choquen con los intereses de los protagonistas, el odio o la envidia, la rabia o la venganza. Esas pasiones humanas que en la ficción tanto nos gusta ver. Y sino ¿por qué creéis que La isla de las tentaciones tiene tanto éxito?

No digo que se convierta en un Gossip Girl 2.0 o peor, en un Élite, pero sí que haya algún personaje un poco malo. Porque todos, absolutamente todos son buenos, incluso esa jefa a la que todos temen es un maldito trozo de pan. Eso hace que no me lo crea del todo. Al menos en Emily in Paris podíamos amar y odiar por igual a la jefa francesa.

Sí, me encanta la amistad que tienen las protagonistas, me encanta que traten temas actuales a los que las millenials nos enfrentamos, pero admitámoslo, nadie es tan perfecto como en esa serie. Y eso hace que me falte un poco de empatía.

¿Seguiré viéndola? Evidentemente. Pero no estoy enganchada, no me apetece hacer un súper maratón ni espero con ansias ver el próximo capítulo como en otras series me ha pasado. Puede que la segunda temporada me sorprenda, os seguiré informando.

XOXO,

Eneida♥️

La inspiración

Hace bastantes años, cuando cumplí los 18 años, como casi todas las personas de mi edad me apunté para sacarme el carnet de conducir. Después de pasar el costosísimo examen tanto teórico como práctico, al fin en una carta me llegó el famoso carnet definitivo. Cuando lo observé, vi que algo no cuadraba; en el lugar de la nacionalidad ponía A.R.Y Macedonia.

Obviamente se habían equivocado. Lo que sí me dio curiosidad fue por saber cuál era ese país del que me habían adjudicado la nacionalidad. ¿Macedonia existe? ¿Macedonia dónde está? Así que busqué en Wikipedia y descubría que sí, que era un país desde 1991 (coincidiendo con mi año de nacimiento), pero no era la Macedonia que yo pensaba, esa en la que Alejandro Magno había crecido —sí, yo cuando pienso en él veo a Colin Farrel y sí, también pienso en que Angelina Jolie no debería haber hecho de madre y que habría sido un puntazo ver ese menage a trois junto con Jared Leto—.

Era la otra Macedonia, la del territorio que anexionó Alejandro, y los Romanos juntaron ambas bajo el mismo nombre. Lo que ocurre a partir de la edad media es una sucesión de disputas por el control del territorio, pasando por Bulgaria, el imperio Otomano y otros pueblos de los Balcanes, hasta que en 1991 consiguen la independencia.

Pero en Grecia ya había una zona llamada Macedonia (la original), y empezó otra disputa por el nombre que no se zanjó hasta 2019. Antigua República Yugoslaba de Macedonia, esas eran las siglas del país. Ahora República de Macedonia del norte.

¿Y a qué viene todo eso? A que la inspiración puede llegar en cualquier momento, con cualquier situación. Yo podría haber cogido esa idea inicial para una novela, hay cientos de posibilidades —que no descarto en usar en un futuro—. Me hace mucha gracia cuando alguien se entera de que soy escritora y me dice la mítica frase de: pues yo tengo una idea brutal para una novela.

¿Sólo una?

Yo tengo cientos. Miles. Tengo más ideas que minutos libres. La inspiración llega, tarde o temprano, o sales a buscarla.

Y a falta de todo eso, entras en Wikipedia.

PD: tuve que pedir hora a la Dirección General de Tráfico para que me cambiasen el carnet, y no me dejaron conservar el defectuoso. Cuando acabe la opo, pienso viajar a Macedonia (las 2😉).

Tributación de autores para dummies

A partir de esta época empiezan a asomarse esas dudas que tienen los autores sobre cómo tributar sus royalties, bien porque:

1. Las editoriales pagan de manera anual los derechos de autor

2. En abril hay que hacer la declaración de la renta.

Entonces es cuando la gente se agobia, les llegan informaciones, ven vídeos alarmistas y todo es caos y estres *me van a embargar por no pagar a hacienda*

Keep calm.

Para empezar, sitúate en una de esas dos opciones:

—1.Cobro de una editorial

Bien, primero de todo te pedirán una «factura», que no es tal, es más un recibo porque solo pueden emitir facturas ciertos obligados tributarios, y a menos que seas autónomo o profesional dado de alta en el IAE, no vas a hacerlo.

¿Que por razón de tu otra profesión eres ya autónomo? Genial, pero no lo hagas igualmente. ¿Por qué? Pues porque en la LIRPF art. 17.2 dice que esos derechos de autor van a los RENDIMIENTOS DE TRABAJO. Nada de facturas, solo un recibo.

La editorial te paga X y te retiene un % (en general es el 15% pero puede haber otro caso que luego mencionaremos con los autónomos). Así que cuando hagas la renta, va a salirte esta retención y se te devolverá o se le restará a la cantidad de IRPF que debas pagar.

¿Que eres AUTÓNOMO? Mi consejo es que pongas lo que cobras en las rentas del trabajo si realizas como autónomo otra actividad. Podrías darte de alta en el IAE como autora y ponerlas en los RENDIMIENTOS DE ACTIVIDADES ECONÓMICAS, sí, también puedes hacerlo de esta manera. ¿Ventajas vs inconvenientes? Cada uno que analice sus circunstancias.

—2. Soy Juan Palomo —yo me lo guiso, yo me lo como, vaya, autoedición—.

Esto quiere decir que TU imprimes el libro por tu cuenta, lo llevas a librerías o lo vendes tu, y solamente tu. En estos casos la cosa se complica, y lo que debes mirar es:

—IVA (vas a tener que cobrárselo a tus clientes y trimestralmente mandarles a Hacienda la información con el modelo 303 y la autoliquidación).

—IAE (darse de alta en Hacienda)

—¿Darse de alta en Autónomos? Aquí hay voces discrepantes, unos dicen que si te has dado de alta en el IAE debes hacerlo en autónomos. Pero en mi opinión personal, el criterio de varias CVDGT es que si no superas con tu actividad el SMI no tienes la obligación de hacerlo. Así que me lavo las manos en este tema y me remito a la info de más abajo que veréis.

Eso sí, como es mi blog, diré que si no ganas más de 13.300 anuales con la autoedición, no lo hagas porque no vale la pena hacer todos esos trámites (en especial el IVA, es un coñazo) ni pagar la tarifa de Autónomos y Seguridad social cuando no tienes ni para papel de váter.

—3. Cobro de Amazon.

Epa. Esto NO es una autoedició. Pero tampoco un cobro de una editorial. ¿Qué pasa entonces? Me he informado —es que soy jurista— y en la CV de 24/02/2010 la DGT determina que la nota está en la habitualidad, vaya, que si lo haces como profesión o por hobby.

👉🏼Si lo haces por hobby, lo declaras anualmente en la renta (el total de todo el año, aunque Amazon sea majete y te pague cada mes) en los RENDIMIENTOS DEL TRABAJO. Aquí no hay retención.

👉🏼Si eres profesional —y me dirás, a ver Ene, que yo soy muy profesional, ¿esto quiere decir que voy por aquí? NO. El criterio de la profesionalidad va ligado a la pasta gansa que cobres, vaya, que si ganas más del SMI (13.300€) con ello, eres profesional—, en este caso yo te recomiendo que como profesional, hagas lo siguiente:

—IAE (darse de alta en Hacienda, modelo 840 y 848)

—Autónomos. ¿Really, George? Aquí el problema no es Hacienda (a ellos se la suda, de hecho podrías emitir facturas mientras estuvieses dado de alta solo en el IAE) sino la Inspección de Trabajo. Sus criterios varían de una Comunidad Auntónoma a otra y yo no soy laboralista. Solo os diré que el criterio del Supremo que es LOMAS™️ dice que tienes que darte de alta si:

1. Cobras más del SMI (13.300€)

2. Tienes una tienda física/página web donde vendes tus productos

¿Las ventajas de ser Autónomo? Acceso a la seguridad social, puedes desgravarte el IVA y varios gastos deducibles… y poco más la verdad. Eso de los gastos también podrías hacerlo con el IAE.

¿Os habéis enterado de todo? Para casos especiales —No residentes, gente que no tributa en España, cesión de derechos etc— id a un bufete porque las consultas de pasillo salen caras al bolsillo. Yo os dejo esto sobre todo a los autores que no ganan grandes fortunas con esto y que van más perdidos que mis dummies en el amor.

CONSEJO 1: Si eres de los que no cobras una nómina ni tampoco trabajas o eres estudiante, y por lo tanto no llegas a cobrar 22.000 euros anuales, no tienes la obligación ni de hacer declaración de la renta, así que te aconsejo que no la hagas para ahorrarte dolores de cabeza. EXCEPTO cuando cobres de una editorial y te hayan retenido mucha cantidad. Entonces hazla para que te lo devuelvan, pero si eres un autopublicado en Amazon, no.

CONSEJO 2: Si lees esto y lo practicas, lo haces bajo tu responsabilidad, ni se te ocurra meterme como tu asesora 🤣 que yo estoy en el colegio de abogados como no ejerciente eh.

Aquí lo dejo. Si tenéis dudas, 👇🏼abajo. Si tenéis curiosidad sobre qué diantres puede escribir esta loca, en el apartado de «mis libros».

*SMI: salario mínimo interprofesional, de 13.300€ en el 2020.

*IAE: Impuesto de Actividades Económicas. Es meramente censal, no pagas si no superas el millón de euros aprox. así que Keep calm.

*Quiero ser autónomo: aquí más info:

https://www.infoautonomos.com/tramites-alta-autonomo/tramites-de-alta-del-autonomo/

Propósitos de Año Nuevo

Antes de fin de año, tengo la manía de hacer un repaso a todas las fotografías que he hecho en el móvil. Hago limpieza de las que quiera borrar —suelen ser Pantallazos, cosas interesantes que en su momento fotografíe, noticias etc—, y paso al Dropbox las que quiero conservar.

Una de ellas era la de un Post que tenía preparado a principios de marzo del 2020: Planes para 2020, ése era el título.

Obviamente he dicho pues no llegué a colgarlo, vino la pandemia y con ello le interesa acerca de todo.

Creo que ese ha sido el sentimiento en general que ha prevalecido a lo largo de este año, el desconocimiento de lo que podría pasar la semana siguiente, la inseguridad sobre los negocios, los sitios de trabajo, sobre la salud incluso a veces, por desgracia, sobre la supervivencia.

Estuve pensando mucho sobre si hacer uno parecido para el 2021, pero he desistido. Básicamente, porque nadie nos asegura que con esa entrada de año las cosas cambiarán. Eso no quiere decir que no haga mis planes, pero a diferencia del año anterior, me iré mentalizando de que no van a ser definitivos ni mucho menos inamovibles.

Voy a ir cambiándolos sobre la marcha, porque si algo he aprendido este año ha sido a ser flexible, a saber adaptarme a cada cambio, y a ser paciente.

Hacer balance no creo que sea bueno, pero sí que me voy a quedar con todas las cosas que aprendido y a dejar atrás todo lo malo. Nadie va a negar que se ha sido un año dispar, malo, incluso de mierda. El covid nos ha robado el año 2020 y no vamos a poder recuperarlo.

¿Y qué podemos hacer con tanta mierda? Pues abono. De todo se aprende.

Feliz entrada de año♥️

10 Libros para regalar

He querido ahondar en las entrañas de todos los géneros para buscar libros originales y auténticos para regalar estas navidades. No, no me voy a limitar a enumerar las novedades que más suenan porque esas todo el mundo las conoce. Así que allá vamos👇🏼

🤍Para los más trendy, una historia moderna donde el protagonista piensa que el amor solo puede durar 3@

El amor dura tres años de Fréderic Beigbeder

🤍Para los más místicos que quieran iniciarse en el mindfullness

El poder del ahora de Eckhart Tolle

🤍Para los que buscan historias interesantes basadas en hechos reales (y esta en concreto, de mujeres espías)

Las chicas desaparecidas de París de Pam Jenoff

🤍Para los que les gustan los clásicos (y este año quieran homenajear a un grande)

Un hombre decente de John LeCarré

🤍Para los que sean unos enamorados de las bilgrafías (y Roberts es el rey)

Churchill, La biografía de Andrew Roberts

🤍Para TODOS los públicos (esa sobrin@ a la que no sabes qué libro regalar)

Si no te gusta leer, no es culpa tuya de Jimmy Liao

🤍Para aquellos a quienes les gusta reflexionar, me lo han recomendado para ver las dos caras de la moneda de las personas

Ética del despiadado de Adriana Royo

🤍Para los que creemos que Rosa Montero es un inprescindible en nuestras bibliotecas

La buena suerte de Rosa Montero

🤍Para los que disfrutan con un buen thriller, de esos que no puedes despegarte de sus páginas

El psicoanalista de John Katzenbach

🤍Para los que el chick-lit sí es un género

Sushi para principiantes de Marian Keyes

¿Tenéis alguna recomendación?

Lo que nos preocupa

Cuando tenía diecisiete años, empecé a ser consciente de los peligros que suponía ser yo. Con eso me refiero a ser chica, mujer, adolescente.

Fue cuando quise salir de noche a tomar algo con mis amigas, y más adelante a los pubs y discotecas. Mi madre siempre me repetía «no vuelvas con nadie, coge un taxi y cuando llegues avísanos» entre otros consejos como llevar en el bolso un spray de pimienta o que me fijara en que no hubiera nadie cerca del portal de casa que pudiera acecharme, que bebiese sólo lo que yo hubiera pagado y no perdiera de vista el vaso.

Son muchas cosas para alguien que quiere salir a pasar un buen rato, relajarse y bailar ¿no? Porque esos consejos a los chicos no se los dan porque no los necesitan.

Por eso no me sorprendió cuando leí la noticia de que la mayor preocupación de todas las mujeres, independientemente de su edad, es la violencia de género según el Instituto de la mujer (os lo dejo aquí por si tenéis curiosidad 👉🏼https://www.inmujer.gob.es/actualidad/noticias/2019/MAYO/estudiomujerjoven.htm)

Y en verdad, la violencia está más arraigada de lo que pensamos en nuestra sociedad. De hecho, hay veces en las que me he encontrado esta violencia reflejada de forma tanto directa como indirecta en la literatura.

Yo me pregunto, ¿es bueno? ¿O lícito? ¿O moralmente correcto?

Algunos opinan que en la ficción puede escribirse todo, que está fuera de la moral y que sí, sería válido. Y yo no me opondría, de hecho, muchas historias que he leído están desprovistas de ella en otros ámbitos como en el género policíaco o el thriller —pese a que la mayoría de ellos terminan con el «malo» entre rejas y el héroe triunfando—.

Pero hablamos de violencia hacia la mujer. Las vejaciones, los insultos, los sometimientos, el daño físico es algo que me resisto a leer, y mucho más cuando se trata de una novela romántica. Y no hablo de alguna pelea puntual, de algún enfado, de algún protagonista que pensemos «qué ostia tiene», no, porque al fin y al cabo, hay gente así en la vida real y no por ello son agresores o violadores. Hablo de comentarios despectivos, insultantes, de actos sin consentimiento, de golpes.

No, no creo que deban prohibirse esos libros, eso sería censura, pero por respeto a todas las víctimas, a todas las mujeres que sufren cualquier tipo de violencia, y también por todo ese miedo que sentí yo cuando era más joven —y que sigo teniendo a veces al caminar por cualquier calle solitaria y notar unos pasos detrás de mí—, me reservo el derecho de no leer esos libros y, si me topo con algo así sin querer, criticarlo desde el punto de vista más subjetivo.

También me reservo el derecho de escribir sobre ello, porque estas cosas tienen consecuencias sobre la vida de las mujeres que la sufren. Y sí, escribir sobre ello puede ayudar a hacerles saber que no están solas, que pasa más a menudo de lo que debería. Que no es culpa suya, nunca lo es. Por ello, Pinot Noir es mi pequeño homenaje.

Nos leemos♥️

Películas navideñas

Hay gente (como yo misma) que cuando llegan estas fechas le encanta ver las luces de la calle, los escaparates decorados y aunque en Barcelona nunca nieva, alguna semejanza a ella siempre es buena —véase sprays de nieve, polvos talco o policromato en el belén—.

Asi que aquí os dejo algunas novedades cinéfilas de este año y otros clásicos por si no los conocíais.

1. Holidate: promete, he leído que no es tan mala como suelen serlo las películas que produce Netflix. Ya os contaré. ¿Qué opinais?

2. Christmas on the square: es un musical, y a mi estos me pierden. Además de salir Dolly Parton —que vaya, no es de mis favoritas—, está Christine Baransky que sí es LA REINA.

3. Días de Navidad: aquí me he colado porque es una miniserie, pero tenía que ponerla porque navidad + actrirazas de este calibre solo puede resultar algo magnífico.

4. The pricess Switch 2: seguramente viste la primera dijiste… pas mal. Así que vamos a darle una segunda oportunidad

5. Operation Christmas drop: no me da buen feeling, la verdad. Tampoco convencí a mi novio para verla el pasado viernes —es culpa de Netflix, le puse el año pasado Amor en obras y me falló estrepitosamente—. Veremos.

Vamos con los CLASICOS❄️♥️

1. Love Actually: es una institución dentro de las películas navideñas y dentro de las comedias románticas, también. Queremos a Hugh Grant haciendo de sí mismo, amamos a Mark Darcy… bueno no, a Colin Firth no falando portugués y se nos encoge el corazón con Emma Thomson.

2. The Holiday: volvimos a creer en el amor con Cameron Diaz y Jude Law. Just that.

3. La joya de la familia: puede que no lo sepáis, pero es una peli muy navideña y muy buena. Y muy bonita, de hecho yo lloré con el final. Así que si no la has visto, apunta.

4. Como en casa en ningún sitio: una película simpática sobre lo complicada que puede ser la familia. ¿Lo que más me gusta de ella? Que retrata problemas reales que las parejas hoy en día sufren con habitualidad, sin que lo sepan.

5. El Grinch: aquí vengo con un clásico que, la verdad, me encanta. No puedo evitarlo, y mira que no soy fan de Jim Carrey.

Hay otras muchas, Solo en casa, Noche de fin de año, Gremlins, Qué bello es vivir, Eduardo Manostijeras o Last Christmas. He dejado los clásicos que más me gustan. ¿Me recomendais alguna?

Feliz Navidad🤍