Críticas y críticas

No sé si os ha pasado alguna vez eso de buscar opiniones o críticas de alguna película, serie o libro, y encontraros con algo que traspasa la mera opinión o un análisis constructivo o una crítica en sí misma.

Me refiero al hecho de que la persona que lo escribe haya decidido coger todos los puntos débiles de la obra y contarlos con sátira, ridiculizando el objeto del análisis, luciéndose igual que si estuviera escribiendo alguna escena graciosa de una obra de teatro.

A mí personalmente me gusta leer opiniones sinceras, siempre desde el respeto y nunca, jamás voy a cuestionar una opinión subjetiva. Pero esto no es solo una opinión, esto es excederse en ella. No me importaría leer algo parecido si supiera que es una tira cómica o satírica, o un programa de humor donde se burlan de todo, pero parece que este tipo de críticos tienen una pluma muy afilada y muy precisa acerca de con quién usar la ironía.

Ridiculizar no es opinar, y más cuando tratan a la vez de ensalzar su propio ingenio.

Me pasó con una película. Leí una crítica espantosa que aspiraba a hacer reír al lector, con un análisis y unos parámetros comparativos bastante surrealistas. Fui al cine a verla, y me encantó. Era una comedia romántica como unos diálogos ingeniosos, actuaciones correctas y situaciones divertidas, perfecta para pasar un buen rato y desconectar. No pretendía ser la película del año ni hacerte reflexionar.

Sin embargo, parece que aquel crítico de cine no pilló la idea y tenía expectativas de ir a ver el futuro premio Óscar a la mejor película, cuando ni siquiera el título daba pie para que pudiera hacerse tal idea.

Eso también me suele pasar con los libros. A veces leo reseñas que no se ajustan para nada al tipo de libro que se ofrece. Me da la sensación de que la gente no se fija en las categorías ni en las sinopsis. Y también me da que algunos libros se venden como cosas que no son.

Creo que es importante escoger qué leer, qué ver y enfocar la crítica hacia la finalidad para la que está pensada.

No todo el mundo quiere leer a Proust, señores.

13 películas que me marcaron

A lo largo de mi —no muy larga, que todavía soy joven— vida, he visto muchas películas. A los diecinueve me acuerdo que me compré ese enorme y gran libro de las 1.000 películas que hay que ver antes de morir, y fui viendo las que más me apetecían.

Creo que el cine es cultura, sea cual sea la película. Que todo puede enseñarnos algo, inspirarnos. Así que aquí os dejo mis 13 películas que más me marcaron.

Casablanca

Un clásico. Merece la pena verla solo para saber de dónde viene ese «siempre nos quedará París» o «este es el inicio de una gran amistad», ambas frases metidas en la escena final.

Siete novias para siete hermanos

Un musical que lo miras de pequeña y te encanta. Luego cuando te haces mayor y feminista, y ves que literalmente raptan a siete chicas, pierde un poco de realismo y se rompe el encanto. Pero la recuerdo con cariño viéndola los domingos por la tarde.

Desayuno con diamantes

Soy de las que tiene a Audrey Hepburn en un pedestal y no se avergüenza. El cartel de la película cuelga sobre mi habitación enmarcado. Las gafas de sol, el moño, el vestido… todo es un must atemporal. Que Hollywood romantice la historia y la haga más light ya es otro tema —del que no puedo evitar hablar en Chick-lit para dummies—. God save Truman Capote.

Un tranvía llamado deseo

Coges a Vivien Leight y a Marlon Brandon en esta película donde son dos trenes a punto de colisionar y te da un infarto. Y qué guión, Dios mío. No sé a cuál de los dos quiero más.

El cartero siempre llama dos veces

Fue la escena de sexo tórrido en la cocina, lo admito. Mis ojos adolescentes en una época donde solo había un ordenador en casa y el internet era lento, se pervirtieron a base de escenografías como esa. No volví a mirarme igual la harina.

Grease

Locura total. Me aprendí las canciones de memoria, todas las chicas de la clase lo hicimos cuando descubrimos esa película diez años —o más— después de que la estrenasen. «Jodidos millenials, creen que han descubierto América» escucho a la generación anterior decir.

La dolce vita

No es la mejor de Fellini, pero sí la más icónica y la primera. Con ella descubrí lo sexy que podía ser el humo de un cigarrillo salir de unos labios pintados de rojo mate pasión, que los vestidos negros son siempre un acierto, que Guaglione de Marini y Città vuota de Mina me trasladaban a la fontana di Trevi con un dulce sabor amargo en el paladar.

Gigante

James Dean. James Dean en su eterno y único papel de rebelde sin causa. Del drama del petróleo ni me acuerdo. Pero de James Dean llorando por el amor de esa mujer —que era Elizabeth Taylor—, de eso sí que me acuerdo muy bien.

Rebecca

He ahí la causa de por qué nos enamoramos de hombres que ocultan sus sentimientos, hombres atormentados, hombres que nos hacen infelices. Hombres como Lawrence Olivier. El argumento es una jodida obra de arte. Y hacer del libro —que también lo es— la protagonista indiscutible a una mujer muerta, algo que sigue obsesionándome hoy en día.

Ben Hur

En semana santa en España, parece que las televisiones compitan para ver cuál es el canal que pone más películas Bíblicas en antena. Yo me pasé mi infancia viéndolas desde el sofá en el pueblo mientras se escuchaban los tambores de la procesión. Y me emocionaba siempre con la carrera de caballos. Lo de la procesión ya daba mucho miedo.

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Fue la primera comedia romántica que vi y… lo confieso, fue amor a primera vista. Supe que ella y yo estábamos hechas la una para la otra. Toda mi vida estaba anhelando encontrar una película que me hiciera sentir bien, que me emocionase, que me hiciera reír, todo en su justa medida. Sin demasiados dramas, que en la vida real ya hay demasiados.

Titanic

Fue un drama. De esos que no olvidas. Un episodio larimógeno a más no poder. Cada vez que pensaba en Jack los ojos se me llenaban de lágrimas. Mi hermana no me dejó escoger película en 3 fines de semana consecutivos —cada sábado íbamos al videoclub de nuestra calle y alquilábamos una película, una semana escogía yo y otra mi hermana—.

La vida es bella

Con esa película el horror de nazismo impactó en mi consciencia. Por eso merece estar en esta lista.

Y aquí hemos llegado. Seguro que vosotros tenéis vuestra propia lista, ¿coincidís con alguna? Nos leemos 😘